La implementación de un sistema de diagnóstico temprano y apoyo personalizado tiene un impacto significativo en la trayectoria académica y el bienestar emocional de los estudiantes neurodivergentes. Se espera una reducción en la deserción, una mejora en el rendimiento académico y un mayor sentido de pertenencia en la comunidad universitaria. Al adoptar este enfoque, las instituciones educativas pueden construir un entorno más inclusivo y equitativo para todos los estudiantes.